

Los ciclistas son actores fundamentales de la movilidad y su comportamiento responsable contribuye a la construcción de vías más seguras para todos. Respetar las normas de tránsito, atender la señalización, utilizar los espacios destinados para la circulación y mantenerse visibles mediante el uso de casco, prendas reflectivas y sistemas de iluminación son acciones que reducen significativamente el riesgo de siniestros viales. Asimismo, conducir con atención, anticipar las maniobras y fomentar una convivencia basada en el respeto hacia peatones y demás usuarios de la vía fortalece la cultura de prevención. Promover hábitos seguros al movilizarse en bicicleta es una responsabilidad compartida que protege la vida y favorece una movilidad sostenible.

