

Una decisión equivocada puede tener consecuencias para toda la vida. Si vas a consumir alcohol, no conduzcas: entrega las llaves a una persona responsable o utiliza un medio de transporte seguro. El alcohol afecta la capacidad de reacción, la concentración y la toma de decisiones, aumentando considerablemente el riesgo de sufrir un accidente. Recuerda que llegar seguro a casa siempre será más importante que conducir después de una copa. Tu vida y la de los demás usuarios de la vía valen mucho más. Sé responsable, evita riesgos innecesarios y toma decisiones que protejan tu futuro. ¡Si tomas, no manejes!

